15 may. 2010

1º Capitulo de Eternidad!

Opinen que tal ;)


Eternidad

“El tiempo es muy lento para los que esperan,
muy rápido para los que temen,
muy largo para los que sufren,
muy corto para los que gozan;
pero para quienes aman,
el tiempo es una eternidad”

William Shakespeare


Capítulo uno: Ese vestido especial.

(Cuenta Renesmee Cullen)
- Y Renesmee, te falta mucho?
Mi mama todavía insistía en que usara el mismo vestido que vistió ella en su graduación, dice que le trajo suerte, ya que a partir de ese día, su vida dio un giro de 180º.
En solo casi un año dejaría de ser una adolescente, y me convertiría en adulta (a pesar de tener solo 6 años…)
En solo una semana termino la secundaria, y voy a tener tiempo de sobra para tirarme en mi cama a escuchar música y salir de compras con la tía Alice ¡es tan divertido!
Pero este no era el momento para pensar en diversiones. Estaba tratando un tema serio.
Asi que, sin ninguna otra opción en vista, salí del vestuario con el famoso vestido azul…
En estos momentos, desearía que mi padre volviera a escuchar mis pensamientos como hasta hace un año, cuando mi mente, para el, se enmudeció por completo, y solo puede oírla si lo toco con mi mano.
Le diría a mi mama lo mucho que me disgusta usar vestidos viejos teniendo a Alice como tía, y una alcancía sin fondo para gastar… Pero el ya no leía mi mente.
Mi madre estaba esperándome en mi habitación. Volví una vez más al vestuario y mire mi atuendo:
Un vestido azul sobre mi piel nívea, con mis rulos oscuros hasta la cintura, y mi cara marcando una mueca de simple terror.
Respire hondo y fui hasta mi cuarto.
- Hay Nessie, ¡pero si te queda hermoso!
- Esto… mama, ¿No es un poco…largo?
- Esme puede cortarlo.
- Pero enserio, es un vestido muy bonito y me daría mucha pena arruinarlo…tengo bastante dinero ahorrado, ¿Enserio no quieres que me compre uno? Alice me ayudara con gusto a elegirlo.
- Nessie, hija, si no te gusta solo tienes que decirlo…

¡¿Cómo podía adivinar todo lo que yo pensaba?! Esto de leer mentes le sale mejor que a papá… y eso que hasta hace poco su poder funcionaba conmigo.

- No mama, no es eso, es que…
- Renesmee, es tu día especial. Yo no tuve la oportunidad de elegir el vestido, simplemente me lo dieron, y para colmo, ¡no me dijeron ni a donde iba! ¡Jaja!
Yo reí con ella.
Mi papá me contó la historia de cómo se conocieron, y la verdad, es una historia de novela, no se como ellos, con toda una eternidad por delante, no empezaron a escribirla ya.
- Alice! - llamo mi madre.
Ella vino en un pestañeo.
- ¿Qué pa…? - se esfumo la sonrisa de su rostro – Esto…Bella…¿ese no es el vestido que vos usaste en tu graduación?
- El mismo – dijo ella sonriendo.
- ¿Y se lo vas a dar a Nessie? Digo, ese vestido tiene tanta historia, tanto amor, tanto…
- Alice – la interrumpió mi mama – solo quería ver como le quedaba, ¡Mira si voy a dejar que ella vista algo usado una vez? No, no, no permito semejante atrocidad… - dijo esto conteniendo una carcajada.
- Ja-ja – río Alice con sarcasmo, pero luego volvió a sonreír tan naturalmente como siempre. No se como hace ella para ser siempre tan optimista. Alice ríe hasta cuando duerme (no literalmente, por supuesto…) – bueno Nessie, ¿vamos? Tenemos toda una tarde por delante. Bella, ¿nos acompañas?
- Mmm… si, hace mucho que no salgo, con esto de que sale el sol tan seguido – dijo mirando por la ventana.-
- Espérenme que me cambio y vamos – dicho esto, salio rápidamente a su habitación, y al segundo salio vistiendo un buzo gris y unos joggins oscuros. – listo.
- Hay Bella, vos nunca vas a aprender, ¿no? – Alice fue a la habitación de mis padres, y volvió con un delicado vestido color perla en una mano, y unas chatitas a juego en la otra – si no te cambias, en mi auto no venís – dijo, sonriendo.
- Puff… esta bien. – fue hasta su cuarto, y yo al mío, a quitarme ese espantoso vestido…
A veces, mi mama parecía una niña.
Pensar que fue madre con 18 años me da escalofríos. Esa es la edad que yo ponto supuestamente cumpliría.
Pensar que arriesgo su débil vida humana por un hijo que aun no conocía.
Pensar que bebió sangre, a pesar de lo que le desagradaba, solo para alimentar a la criatura que llevaba dentro.
Pensar que, si ella se daba por vencida, yo no estaría hoy acá.
- Listo – dijo mi mama, justo al mismo tiempo que salía yo ya cambiada, de mi cuarto. – vamos chicas.
Fuimos rápido hasta el automóvil de Alice, la cual apretó a fondo el acelerador, de tal forma que no distinguía si ya estábamos en la autopista, o aun seguíamos en la carretera.
- Alice, ¿puedo preguntarte algo? – dijo mi mama.
- Si, ¿cual es tu duda Bella?
- Em… ¿vos no sabes cual fue el día de nacimiento de Edward?
- ¿Esa es tu gran pregunta? – dijo desilusionada – me decepcionaste…
- Bueno, pero… ¿Sabes o no?
- Mmm… al principio lo festejábamos… ¿Qué fecha era…? ¡Ah, si!, si no recuerdo mal, es el 20 de junio…
- ¡Pero eso ya paso, y no lo festejamos!
- Solo celebramos los primeros 10, o 15 años, luego el nos pidió que lo dejemos…
- Le comprare un regalo. ¿Que crees que le gustaría…?
- Vos con uno de esos bikinis que te regale…
- ¡Alice! – dijo elevando su tono de voz – hablo enserio. Algo que le sirva, que necesite… - Alice intento decir algo, pero mi mama la interrumpió – y no vale decir lo mismo que antes, ni nada que se asemeje…
- Mmm… esta bien. No se me ocurre nada en este momento, pero en cuanto vea que necesita te digo. – luego estacionó el auto.
Cuando bajamos reconocí de inmediato la ciudad: estábamos en Seattle. Y ahí empezó mi tarde.
Recorrimos millones de negocios en busca de “ese vestido especial”. Se lo que a mi mama le desagrada salir de compras, pero cuando esas compras vienen dirigida a mi, cambia por completo su postura negativa, a estar exageradamente entusiasmada con la idea.
Me probé incontable cantidad de ropa, pero luego de casi dos horas de caminar sin parar por Seattle, en una esquina que se alejaba del centro de la ciudad, lo encontré.
Era un vestido color crema, con un hermoso encaje en la parte del escote, ajustado hasta la cintura, y luego, cayendo por las piernas delicadamente.
Me encantaba. Era totalmente perfecto.
- Tía, ¡este! Quiero probarme este.
- Bueno, ¡vamos! – dijo sonriendo y abriendo la puerta para entrar al local.
- Alice… - la detuvo mi mama.
- ¿Qué pasa, Bella?
Seguí la mirada de mi mama, y vi cual era su preocupación:
¿¡U$S 7.000!? Era mucho más de lo que planeaba gastar.
- ¿Eso es lo que te preocupa? – le dijo Alice a mi madre – Tú no sabes cuanto costo el vestido que usaste en el baile de fin de año, ¿verdad?
- ¿Costo más que este? – Alice asintió – ¿Cuánto costo?
- Mmm… creo que U$S 9.000…
- ¿¡U$S 9.000!? ¿¡Estas bromeando!? ¿¡yo use un vestido de U$S 9.000!?
- Y el vestido que tenes puesto…
- Ni me digas – la interrumpió – entra Nessie…
Entre entusiasmada al local. Deseaba más que a nada ese vestido.
Le pedí a la chica que lo descolgara, y pase a un vestuario. Me lo calce muy despacio, temía romperlo.
Ya lista, me mire al espejo: estaba más hermosa que nunca. El tono claro del vestido, desmentía un poco mi palidez extrema, y la parte ajustada hacia lucir mi cintura.
Salí del vestidor, totalmente decidida. Ese era mi vestido especial.
Bue, no es la gran cosa, pero es lo que hay... Jaja. Espero que les guste.
Y... AS' QUIERO MUCHÍSIMO!
Xoxo

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